Semmántica Nuestro equipo de desarrollo es premiado en el hackhaton uCode 28 marzo 2017 28-03-2017 Semmántica El fin de semana del 10 de Marzo, tres miembros de nuestro equipo de desarrollo participaron en el hackthon ‘uCode‘ en dos equipos diferentes, consiguiendo ambos diferentes premios en el evento. Este hackthon se realizó en la Universidad de Zaragoza y en él participaron 120 desarrolladores, diseñadores e ingenieros de toda la península. A continuación nos comentan su experiencia. Si lo analizas detenidamente, eso de hackaton, suena a agotador, y siendo sincero, realmente lo es. De media, un hackathon son 24-48 horas en las que tienes que desarrollar, en equipos de 2-4 personas, una solución o herramienta (software, hardware o una combinación de ambas). Suena a locura. Es impensable que se pueda desarrollar un producto completo en el plazo de un día, y de hecho ese no es el objetivo. Lo que se te pide es que demuestres que sabes hacerlo y ofrezcas un prototipo lo más funcional posible. En el caso que nos atañe, el software, el resultado final suele ser un monstruo de Frankenstein, confeccionado con jirones y piezas de código de distintas tecnologías. Nuestra historia (Alberto y Antonio, del equipo ‘Exeinos‘) comienza el sábado 11 por la mañana y termina el domingo al medio día. En realidad comenzó el viernes por la noche, pero decidimos que el primer día era mejor pensar bien la idea, establecer los cimientos, dormir, y comenzar frescos el sábado. El reto al que nos enfrentamos fue el de reconocer, mediante técnicas de inteligencia artificial, el modelo de zapatilla Adidas a partir de una foto y utilizar esta información de una forma creativa. Sin embargo, la solución que implementamos fue un paso más allá. El objetivo que nos marcamos el viernes fue desarrollar un recomendador de zapatillas utilizando una cognitive intelligence. Dada una foto de una zapatilla de cualquier marca, te recomienda una de Adidas similar. Después, mediante control por voz puedes interactuar con la aplicación para obtener información de la misma, como puede ser su precio, modelo o un análisis de sentimiento de todos los comentarios presentes en su página web oficial, con el fin averiguar su de positividad. No fue fácil, y hemos de confesar que hubo problemas por doquier, pero conseguimos nuestro primer objetivo. No obstante, el objetivo final de nuestro producto es aún más ambicioso. La idea que presentamos ante el jurado consistía en escalar este prototipo a una tienda real de forma que, mediante el uso de cámaras, observar el estilo de ropa de los clientes de la tienda para después mostrar en diferentes monitores prendas de ropa que les pudieran interesar en base a sus gustos. Y que mediante control por voz interactuasen con los monitores para obtener información de los productos recomendados. Por esta solución obtuvimos el premio a la creatividad de Adidas y el premio al mejor proyecto del hackathon. Pero la mayor recompensa no es el reconocimiento. Es el ambiente que se respira, de aprendizaje, ilusión y compañerismo; un caldo de cultivo excelente que rebosa de talento y creatividad. Desde los participantes hasta los mentores, todos afrontan el reto con la máxima ilusión. A pesar de todo el agotamiento, que fue mucho, la satisfacción al terminar es aún mayor. Una experiencia inolvidable recomendada para todo el mundo. Yo, Álvaro (del equipo ‘FJ Fans‘), aún sigo preguntándome cómo empezó esta aventura, y sigo sin encontrar una respuesta válida. Podría decir que ya había participado en unos cuantos hackathones antes, pero sería mentir. En realidad, ni siquiera se me había pasado por la cabeza, ni mucho menos había imaginado la cantidad de cosas que puede llegar a aportarte. Tampoco lo duro que puede llegar a ser. Pero, ya se sabe que toda buena aventura empieza compartiendo unas cervezas entre amigos. Y así fue, decidimos apuntarnos 3 amigos de la carrera para disfrutar de la experiencia, conocer gente nueva y aprender lo máximo posible. Pero faltaba un cuarto miembro en el equipo. Lo encontramos días después, o mejor dicho ella nos encontró a nosotros. Sí ella. Mi hermana, ingeniera de diseño industrial, se apuntaba a un mundo desconocido, para pasar un fin de semana divertido y comer. Lo máximo posible además. Aquí están algunas de las claves de nuestro éxito en el hackathon, ella y la actitud y mentalidad que impregnó al equipo. Nuestro equipo, ‘FJ Fans‘, estaba completo. El viernes día 10 de marzo daba comienzo el hackhaton, un total de 36 apasionantes horas sin tregua. Sin embargo, antes de empezar había que decidir qué reto de los 5 propuestos escoger. La decisión parecía fácil, Adidas era el patrocinador principal, pero su desafío era un handicap difícil de asumir. Su reto consistía en detectar el modelo de una zapatilla a partir de una imagen. Ninguno de nosotros 4 tenía experiencia previa en el área de machine learning. Pero, el verdadero desafío estaba oculto. Tras reconocer la zapatilla, qué seriamos capaces de hacer con ella, y cómo podríamos aportar valor a los clientes. Sinceramente, yo no era el más partidario de escoger este reto. Pero, el resto de mis compañeros se dieron cuenta que afrontada la primera dificultad, se abría un mundo de posibilidades, dónde todos íbamos a tener cabida y qué podría aportarnos muchísimo. ¿Qué decidimos hacer? Nuestra idea inicial consistía en desarrollar una aplicación que mejorase la experiencia de compra de los clientes de Adidas. El objetivo principal consistía en emplear un buscador de zapatillas a través de una imagen, ya sea a través de la cámara o de la galería de imágenes del teléfono móvil. El resto de ideas consistían en dar valor al producto, aportando información útil recogida de distintas fuentes de datos y facilitar el proceso de compra tanto físico como virtual. Sin entrar en detalles técnicos, presentamos una aplicación multiplataforma (iOS y Android) que permitía buscar un modelo de zapatillas de Adidas, ver las tiendas físicas más cercanas a la ubicación actual del cliente, mostrar artículos de blogs de moda relacionados, y acceder a la página de Adidas para realizar el pedido del producto. Además, desarrollamos un bot para la aplicación Messenger de Facebook que permitía consultar también los modelos de zapatillas a través de una foto, pensando en aquellos clientes que no deseasen instalar la aplicación principal. Finalmente, nuestro proyecto obtuvo el premio colaboración de Adidas, superando todas nuestras expectativas. Más allá del proyecto o el resultado, con lo que nos quedamos los tres de aquel fin de semana es con el viaje que recorrimos durante 36 horas. Fue una experiencia brutal, y el ambiente de trabajo que teníamos era muy dinámico, suponemos que la cafeína se sobrepuso al sueño. A destacar, la organización del evento y sus patrocinadores, siempre pendientes de los participantes, así como las actividades complementarias que permitían despejar la mente. Personalmente, pensamos que este tipo de eventos aportan mucho a sus participantes. Por un lado, a nivel académico o profesional, por el reto que supone el propio desarrollo del proyecto, y las tecnologías o conocimientos que te permite adquirir. Por otro lado, a nivel social, no sólo por el hecho de hacer nuevos contactos, sino también porque aprendes a trabajar en equipos multidisciplinares, plasmar y debatir ideas. Aprender a comunicarte tanto con personas de un perfil similar como de otros entornos. Por último, tras nuestra experiencia personal y la del resto de nuestros compañeros recomendamos este tipo eventos a personas de diferentes perfiles tanto desarrolladores como personas con conocimiento de diseño, marketing o negocio. ¡Todos tenemos mucho que aprender, aportar y, sobre todo, disfrutar! Compártelo Los comentarios están cerrados.
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